domingo, 21 de septiembre de 2008

Miedos

Me duelen los labios, los ojos y las manos, me duelen. Me duelen porque no te alcanzan. Es como si las palabras se hicieran cortas y las manos frías no alcanzaran para explicarte en base a señas cuanto quisiera decirte. Tus ojos están perdidos por otros lados, mientras los míos quieren descubrirte, quisieran asirte en una mirada.... perderse en la infinidad del instante.
Me duelen los labios, mientras siento ese frío recorrerlo todo, ese miedo enorme a la imposibilidad de detener el tiempo, ese miedo a descubrirme en tus ojos. Tengo miedo de lo evidente, del camino que no retrocede, del tiempo que avanza y de las constantes.
Tengo miedo como el miedo que no tenía desde que se puso el sol el martes de enero, ese miedo que te deja con la sonrisa en los labios como cuando leí su mail esa madrugada, ese miedo cuando descubrí que habían botado todos mis recuerdos y me quedaba sin un pasado.
Tengo miedo como cuando lo vi venir sonriente y apresurado a mi lado. Es ese miedo que te libera y te aprisiona como cuando me quedé sola y descubrí lo que me rompió en silencio y sin aspavientos en mil pedazos, el mismo miedo que sentí cuando lo que la experiencia dijo se iba cumpliendo y estaba trizada en esa cama con un vaso de jugo y un cuaderno sin lápiz.
Tengo ese miedo dulce de saber que las cosas están cambiando... ese dolor inevitable que produce la imposibilidad de hacer las cosas imposibles. El dolor que no se pasa ni con escribir, ni con hablar, ni con caminar, ni correr... es ese dolor que produce el correr después de comida, el dolor de la sonrisa no correspondida y de la despedida inevitable pero cierta.
Es ver como se va desgranando poco a poco el pasado y te sientes expuesta a la vida que no pasa, cuándo te das cuenta que en realidad todo ha sido un instante y no porque no fuese importante sino porque son resumibles en pocas palabras.
Y es el miedo de ver que todo se ha ido quedando atrás y de querer decirte tantas cosas con los labios sangrando, con la manos heladas y aureolas moradas, morderte disparejamente y con el pelo en los ojos, esconderme en el calor de la primavera bajo los chalecos deshilados y escribirte mil canciones llenas de falta de ortagrafía.
Quiero pegarme por ti y en ti, quiero sangrar, enfriarme, sonreirme y alcanzarte.
Quiero tener miedo por última vez.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Yo también me he sentido así y es podrido

- Sigo pensando....
-Si me doy cuenta...
- Estaba pensando en una cuestión....
- A ver... ¿qué te pasa?
- Es que eso no sé, qué pasa.
-¿Cómo?

- Has cachado, cuando no estás enojada, no estás triste, no estás normal, no estás feliz, pero como que ponerle un nombre no es exactamente lo que quieres decir. Por ejemplo, ahora feliz te diría estoy enojada, pero no es eso. Tampoco estoy trsite, si estuviera triste, no me daría un poco de nostalgia esta situación, pero no es nostalgia tampoco.
Estaba pensando también en Borges... cuando dijo que "los sustantivos se los inventamos a la realidad. Palpamos un redondel, vemos un montoncito de luz color de madrugada, un cosquilleo nos alegra la boca, y mentimos que esas tres cosas heterogéneas son una sola cosa y que se llama naranja" y eso quizás es... no puedo decir una palabra para expresar lo que quiero decir, si digo una sola palabra me como muchas otras. No encuentro la precisión que quiero encontrar. Y me desespero.
Estaba pensando esa vez que me mentiste, para que te pescara más, ¿te acordai'? quizás me siento como parecido a esa vez. Cuando me hice la idea que te ibai' a ir y aunque se me partía el corazón, cuando me dijiste que te quedabas tampoco me puse feliz. Igual ahora como que no me importa... pero cachay lo que hiciste?
- Te sentí así? engaña'?
- No po' no me siento engaña.
- Te sentí enoja', enrabia', triste, feliz? ya po'
- Na po...
- Seguí pensando en las cinco T, jajaja
- Ay tonta. No no pienso en eso. Pienso en mil cosas, pienso en las cinco T, quizás me sentiría distinta. Pienso en esas cosas que no digo muchas veces, quizás por eso se me olvida ocupar la palabra justa, porque cuando hablo no las ocupo, si no que invento más.
- Oye, y si al lugar de decir naranja decí' cómo te sentí... tu cachay, así muy Borges.
- Si quizás...
- ya dale, si igual te he escuchado tus vola' todo el día.
- Pesa'
- dale oh!
- Es como si quisieras retroceder un poco el tiempo, pero sólo un poco. Es ese sentimiento de un error que quisieras no haber cometido. Pero igual no es tan así, es como haber comido chocolate y después decí: puta, si estaba a dieta!, pero igual no te importa tanto po' porque resulta que filo, queda para el verano. También es como esas ganas de ponerte a llorar, hasta que te duela la cabeza y te queden manchas rojas en la cara, o ponerte a reir que te duela la guata tanto hacerlo. También es esas ganas de hablar, hablar, hablar, a ver si así te entendí' un poco. Un poco de verano, eso de hacer fotosíntesis con el traje de baño al lado de la piscina y la mamá llamándote a almorzar, esa sensación también. Así me siento, como ansiosa, cachai' que llegué el verano, que se acabe el frío, pero todos los fríos po. Cómo que no dependa de na' ni de nadie, como libre cachai' como que mi libertad sujeta a Dios no ma'. Pero no sé, si cachay que quiza' es también como esa sensación de felicidad por explotar, como cuando tení un secreto y no lo deci' po... como que sigue dando vueltas. Pero igual como que a pesar de eso, te duele la garganta porque tení un nudo, un nudo de pena, y como que los ojos se irritan y las manos las tení como blancas o rojas... y filo pero no te gustan, y no te gustan las piernas, ni el pelo, y por más que te cambíai' el peinao' quedai' disconforme...
- Así te sentí?
- Si un poco así...
- Yo también me he sentido así y es podrido.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Las 5 T

- ¿Te acordai'?
- ¿De qué?
- Del Hugo
- ¿Qué Hugo?
- El Hugo, el de EJE.
-no, creo que no lo conocí, ¿por qué?
- Por na'
.
.
.
- ¿Por na'?
- (....)
-Cuenta oh...
-Me acordé de una cuestión que me dijo...
-¿qué cuestión?
- no sé, filo...
-ayy! cuenta....
-Na' lo de las 5 T...
-¿qué es eso? ¿las 5 T? puras cuestiones raras de ahí... jajaja
- córtala...
-¿qué es po'?
-Ese el problema, no todos saben qué es.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Curso de Lingüística general

El lenguaje no construye realidades. Cuando digo mucho, no necesariamente es así, eso es lo que nos diferencia de los animales; la capacidad de mentir, el lenguaje puede 'inventar realidades', sin embargo, éstas no pasan de eso, un invento.

El lenguaje no construye realidades, sólo las
rompe. Basta la emisión de 20 minutos de oraciones entretejidas en el entramado textual, de adjetivos superlativos y comparativos, de verbos y verboides, de sustantivos personales, de preposiciones, para que la realidad mejor cuidada, se rompa.
Ni el mejor análisis sintáctico-funcional, permite descubrir el alcance de esas oraciones, ni el mejor análisis estructuralista permite disminuir su efecto, no importa si esta vez el sintagma nominal no dependía de ese adjetivo, no importa si ese silencio era una verbo elidido, no bastaba con que yo he creído sea una perífrasis para no acentuar el sustantivo personal, no importa. No importa con que tanto cuidado haya reflejado en el sintagma el paradigma, ni cuántas veces todo el paradigma se vió reflejado en el sintagma. Nada de eso importó.
Por qué el lenguaje rompió toda la realidad no dicha en ese texto, toda una confianza que estaba resquebrajada, y sólo construyó una realidad no enunciada. Lástima que se necesiten tantos actos de enunciación y que no todo el lenguaje sea performativo. Lástima, que no quede más que el lenguaje no verbal, vaya construyendo lo que las palabras no son capaces.

Por qué una vez más; ni la mejor clase de gramática y lingüística, permite dominar el lenguaje tan heteróclito y multiforme.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Un poqui de alegria por aquí, un poqui de alegria por allá

Cosas que me hacen muy feliz:

1) Despertarme a las 7 de la mañana
2) Lavar la loza
3) Trapear la cocina
3) Estudiar en la bhum reserva
4) Andar en metro en horario punta (sólo algunos días)
5) Caminar por Ricardo Lyon los días Lunes
6) Almorzar en el food garden los lunes y miércoles
7) Ir a misa en la universidad
8) Tener ventanas los días lunes y miércoles
9) ocupar el chat de gmail
10) Hablar por teléfono

Cosas que también me hacen feliz
1) comer chocolate en abundancia y en todos sus estilos
2) tomar juguito watt's de naranja
3) comer pasteles una vez por semana
4) comer alfajores "artesanales"
5) tener flores amarillas
6) abrazos

Por qué la felicidad no es relativa... pero las cosas que te dan felicidad -y de la buena- cambian.